La adicción a la distracción

Ponemos nuestro foco en el cuidado que es deseable tener en nuestro equipo de trabajo con relación a la producción creativa ¿El Equipo Líder de tu organización tiene tácticas para proteger nuestro talento de la distracción digital? Estamos buscando el apoyo de 10.000 lectores. Comparta nuestra publicación semanal y las cien anteriores con toda organización que usted considere que lo necesita y contáctese con nosotros para formalizar una micro-donación mensual de un dólar, a fin de sostener nuestra labor. Muchas gracias. Contacto La fuente consultada en el día de hoy es el libro que ha saltado a la fama recientemente en algunos ámbitos, El Club de las 5 de la mañana de ROBIN SHARMA. Enfocados en nuestro trabajo dentro de una organización, tomando partes muy específicas, comenzamos diciendo que estamos llamados a recuperar la capacidad de asombro que dejamos atrás cuando un mundo duro y frío puso nuestro talento natural al servicio de un exceso de complejidad, superficialidad y distracciones tecnológicas. En virtud de lo duro que a veces puede resultar nuestra realidad –así como en una época habrá sido el opio, en otra el wiski, en otra los alucinógenos, luego algunas drogas, y todo ello para evadirnos-, hoy se ha instalado la cultura de zombis cibernéticos adictos a la distracción. Los líderes de alto rendimiento, como contracara, deberían estar cada vez más ocupados por abordar “la interrupción”. En este contexto ¿Cuál es el modo más sabio de garantizar la producción de resultados del más alto nivel y de gran calidad en las áreas más importantes de la vida organizacional? No podemos tener reuniones de equipo a las 5 am Tampoco aconsejamos, y en nuestros cursos lo advertimos, pretender formalizar trabajo de alto rendimiento con una comida (almuerzos de negocios, por ejemplo) de por medio. Una comida sirve para romper el hielo, destrabar una negociación y generar una relación de trabajo en una mediación organizacional, pero no sirve –en general-, para componer una agenda de toma de decisiones de nivel y calidad, con compromisos, fechas y responsables en serio. Luego de estos “no”, puertas adentro, es abrumador ver dirigentes y directivos mareados frente a todos los mensajes y notificaciones, anuncios y distracciones que internamente se ha enviado o le han remitido (555 emails al abrir nuestro ordenador a la mañana, 100 mensaje de WSP no leídos, 999 likes por revisar en nuestras redes sociales y 111 fotos en tal o cual aplicación), como si enviarlos o responderlos fuera gestionar. No decimos que no haya que hacerlo, pero si dedicamos el tiempo más productivo con el que contamos en la entidad o en la empresa para ello, vamos a perder. Esto explica que la mayoría de los Equipos de Gestión de las instituciones se estén hundiendo en las arenas movedizas de la incertidumbre, el aburrimiento, la distracción y la complejidad. Tenemos que aprender cómo trabajar efectivamente en esta época en la que la atención se dispersa a través de las “armas de distracción masiva”, que destruyen lo asombroso que hay en nosotros. Entonces cabe preguntar al Equipo Líder ¿estamos cultivando una forma de ser organizacional de tal estilo que no tengamos necesidad de llenar los vacíos del interior de la misma con distracciones, atracciones, evasiones y “lujos digitales» constantes? La inspiración se alimenta del aislamiento Retiros Espirituales o Actividades de Intervención Organizacional desplegados por consultoras, docentes y/o espacios como el nuestro, de CANO MANAGEMENT ORGANIZACIONAL – Capacitación para Líderes de Organizaciones, lejos de la distracción digital incesante y del exceso casi ridículo de comunicación que domina las horas de la mayoría de la gente, deberían revalorizarse. (*) En esta época de cambios exponenciales, distracciones abrumadoras y agendas desbordantes, emprender una actividad de concentración intensiva combinada con acciones de relajación o meditación en zonas libres de dispositivos digitales, siguiendo un régimen desconcentración, enseña que existen antídotos contra la mediocridad. Parafraseando al autor consultado en la fecha, protegerse contra la distracción es algo muy necesario si queremos dominar nuestro campo y cosechar el éxito de nuestra actividad diferenciadora. Lamentablemente se han dado dos circunstancias en ambos lados del mostrador: consultoras que llevaban adelante actividades que no iban a las raíces sino que entretenían a los ejecutivos para que los volvieran a contratar y por otra parte una infravaloración de los “Retiros” por el tiempo aparentemente muerto que ello implica (esto, en un contexto que va más allá de la pandemia, claro). Distracciones digitales, diversiones informáticas e interacciones en línea Siguiendo las enseñanzas de la fuente de hoy, es importante dejar de permitir que las distracciones digitales, las diversiones informáticas y las interacciones en línea continúen robándonos de manera aparentemente irremplazable, horas que deberíamos dedicar a la vida organizacional. Por ejemplo, hemos estado dando clase sobre negociación colaborativa en empresas familiares y no solo hemos visto alumnos distraídos con su Smartphone, sino a parte de los integrantes del cuerpo docente interactuando con su perfil de Facebook sin prestar atención al co-dictado de la clase. Una herramienta para la vida o un instrumento de auto-boicot llevamos en la mano. De cada uno depende. Aunque para ello hay que ser conscientes. Liberarse de las distracciones La adicción a la distracción es la caída de producción creativa. Los Equipos Líderes de alto rendimiento de una empresa o una entidad deben, de manera consciente, dedicar al menos una jornada al año a tratar en profundidad la importancia que tiene ganarle a la distracción y los estorbos digitales. Atentos, respiramos hondo, no decimos que haya que prescindir de la tecnología, la comunicación electrónica y las redes sociales, etcétera. No. Se trata del abordaje de un problema de significación en nuestra cultura. Estar distraídos. En parte, determinado uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales están erosionando nuestro potencial productivo más distinguido, organizacionalmente hablando nos están entrenando para ser menos humanos. Tenemos menos conversaciones reales, menos contactos verdaderos y menos interacciones significativas. Estamos llamados a ser conscientes de que a medida que nos aproximamos a la expresión de nuestro mayor talento como Líderes, esa parte de nosotros que